El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, ha celebrado por todo lo alto su 85 cumpleaños. Se ha gastado una buena millonada en champán, langostas, caviar… para celebrarlo. ¿Cómo es posible que del presidente del país con la peor economía del mundo, 94% de la población en el paro, con el mayor brote de cólera de su historia y más de 7.000.000 (casi el 65% de la población) de personas que necesitan ayuda humanitaria urgentemente pueda dar la espalda a su pueblo, dar la espalda a la gente que tiene bajo su responsabilidad? No solo darle la espalda, sino reirse de ellos en su cara.

Espero que la ONU o el organismo pertinente tome cartas en el asunto lo antes posible para arreglar esta situación.